Ubiquinona o ubiquinol: diferencias, cuál elegir y cómo tomar la Coenzima Q10

Diariamente, todo lo que pasa en tu cuerpo requiere energía. Da igual si estás tirado en el sofá o si estás entrenando como si te fueran a fichar mañana: respirar, pensar, digerir, reparar tejidos… todo cuesta “gasolina”. Y (esto lo sostengo fuerte) nadie se quejó jamás de tener demasiada energía.

Por eso la coenzima Q10 aparece tanto en conversaciones de vitalidad, corazón y “antiaging”. El problema es que mucha gente la conoce solo por cremas o marketing de belleza, y ahí se pierde lo interesante: la CoQ10 está metida hasta la cocina en cómo tus células producen ATP (energía utilizable). En este artículo voy a aterrizar lo importante: ubiquinona o ubiquinol, qué diferencia hay de verdad, cuál tiene más sentido en cada caso y cómo tomarla para que no sea tirar el dinero.

Aviso rápido: esto es información general. Si tomas medicación (por ejemplo anticoagulantes, antihipertensivos o estatinas) o tienes una condición médica, coméntalo con tu profesional sanitario.


Coenzima Q10 (CoQ10): qué es y por qué tu cuerpo la usa para “fabricar energía”

Cuando empecé a mirar CoQ10 en serio, me di cuenta de que la mayoría de explicaciones se quedan en “te da energía” y ya. Pero si entiendes el por qué, se vuelve mucho más fácil decidir entre ubiquinona y ubiquinol (y también entender por qué a algunas personas les cambia el día y a otras les da igual).

Mitocondrias, ATP y el “transportador de electrones” explicado sin jerga

Dentro de tus células hay unas “centrales eléctricas” llamadas mitocondrias. Su trabajo es producir ATP, que es la unidad de energía que tus tejidos gastan para funcionar. La CoQ10 actúa como una especie de transportador dentro de la cadena de producción de energía: ayuda a mover electrones donde toca para que el proceso sea eficiente.

Si lo quieres visualizar sin tecnicismos: imagina que tu cuerpo es una fábrica con una cinta transportadora. Si falta una pieza clave (CoQ10), la cinta va a trompicones. ¿Resultado? Te sientes sin chispa, el rendimiento cae y cuesta más “tirar del día”.

Y aquí hay un punto muy realista que me parece clave: antes de que aparezca una enfermedad crónica, mucha gente pasa años en modo “me levanto como si me hubiera pasado un camión, pero será el estrés / la edad / el trabajo”. Esa etapa intermedia de energía baja es donde muchas veces la gente empieza a investigar cosas como CoQ10.

Antioxidante: no va solo de piel

La CoQ10 también actúa como antioxidante. Eso significa que ayuda a neutralizar parte del daño asociado al estrés oxidativo (radicales libres), que afecta a membranas, proteínas y ADN. Sí, la piel está incluida… pero reducirlo a “piel bonita” es quedarse cortísimo.

Yo lo resumiría así: CoQ10 tiene dos pilares:

  1. Energía (ATP)
  2. Protección (antioxidante)

Y por eso sale tanto en temas de corazón y cerebro, que son tejidos con una demanda energética brutal.


Ubiquinona vs ubiquinol: la diferencia real (y por qué importa)

Aquí viene el núcleo de la cuestión: ubiquinona o ubiquinol.

Forma oxidada vs forma reducida (en lenguaje humano)

  • Ubiquinona: es la forma oxidada de la CoQ10 (la “clásica” que suele aparecer como “coenzima Q10” a secas).
  • Ubiquinol: es la forma reducida (a veces la verás como “forma activa”).

¿Qué significa esto en la práctica? Que el ubiquinol está en un estado químico que tu cuerpo puede usar más directamente en ciertos contextos, mientras que la ubiquinona normalmente necesita pasar por un proceso de conversión.

¿Tu cuerpo puede convertir una en la otra?

Sí, tu organismo puede convertir ubiquinona ↔ ubiquinol. La gran pregunta es: ¿qué tal convierte tu cuerpo en tu situación actual? Porque ahí entran variables como:

  • Edad (a partir de cierta edad, la producción y el equilibrio de formas puede cambiar).
  • Estrés y carga oxidativa (tu “fábrica” está más exigida).
  • Medicaciones (por ejemplo, cuando se habla de estatinas, mucha gente mira CoQ10 porque se asocia a fatiga/dolor muscular en algunas personas).

Yo lo veo como cuando un móvil ya tiene la batería tocada: puedes seguir usando el cargador normal (ubiquinona) y funcionará… pero a veces tiene sentido facilitarle el trabajo (ubiquinol), especialmente si el “sistema” no está en su mejor momento.


¿Cuál es mejor: ubiquinona o ubiquinol? (árbol de decisión)

Esta es la parte que más falta veo en contenidos típicos: te lo cuentan, pero no te ayudan a decidir. Así que vamos con una guía práctica.

Mi árbol de decisión (rápido y sin dramas)

Elige ubiquinol si…

  • Tienes más de 40–50 y buscas maximizar absorción/efecto sin complicarte.
  • Estás en modo “energía bajo mínimos” y quieres probar lo más directo.
  • Tomas estatinas y estás explorando si CoQ10 te ayuda con la sensación de fatiga o molestias (siempre comentándolo con tu médico).
  • Te importa el “mejor intento posible” aunque pagues algo más.

Elige ubiquinona si…

  • Tienes menos de 40, estás bastante bien y quieres una opción más económica para mantenimiento.
  • Tu presupuesto manda y prefieres probar primero una opción más accesible.
  • Ya has probado ubiquinona con buena respuesta y no ves necesidad de cambiar.

Y si estás en el punto medio…

  • Yo haría: ubiquinona bien tomada (con grasa, con comida) durante 8–12 semanas. Si no noto nada o busco un salto claro, paso a ubiquinol.

Tabla comparativa rápida

AspectoUbiquinona (CoQ10 “clásica”)Ubiquinol (CoQ10 “reducida”)
FormaOxidadaReducida
Uso prácticoBien para mantenimiento y presupuestoSuele elegirse para “máxima biodisponibilidad”
Perfil típicoJóvenes/adultos sin problemas y que buscan coste/beneficio+40/+50, energía baja, situaciones donde quieres optimizar
PrecioMás baratoMás caro
Trampa habitualTomarla mal (sin grasa) y pensar que “no sirve”Creer que por sí sola arregla la vida

Cómo tomar CoQ10 para que se absorba de verdad

Aquí me pongo pesado porque es donde mucha gente falla: CoQ10 es liposoluble (se lleva bien con la grasa). Si la tomas “a pelo” con un café y una galleta, luego no me digas que no notas nada.

Con grasa, con comida, horarios y errores típicos

  • Tómala con una comida que tenga grasa: aceite de oliva, aguacate, frutos secos, yogur entero, pescado… lo que sea, pero que haya grasa.
  • A mí me encaja mejor por la mañana o al mediodía, porque si tu objetivo es energía, tiene sentido ponerla donde vas a usarla.
  • Si tienes estómago sensible, mejor con la comida principal.

Errores típicos:

  • Tomarla en ayunas.
  • Cambiar de dosis cada 3 días “a ver si ahora sí”.
  • Esperar un milagro en 48 horas.

Dosis orientativas y cuánto tiempo darle antes de juzgar

En muchos contextos se habla de 100–200 mg/día como rango habitual de suplementación. Si el objetivo es “probar si me cambia algo”, yo no la evaluaría antes de 8 semanas, y idealmente 12, porque hay gente que nota cambios graduales (especialmente en sensación de recuperación o “fondo de energía”).

Importante: si tienes una condición concreta (cardíaca, diabetes, fatiga crónica, etc.) o medicación, la dosis y el enfoque deberían personalizarse con un profesional.


Quién suele beneficiarse más (y cuándo no tiene mucho sentido)

Aquí es donde meto una idea que me gusta: CoQ10 no es “bonita”, es “crítica” cuando toca, pero no es la panacea.

Perfiles donde suele tener más sentido

  • Energía baja persistente: no “estoy cansado hoy”, sino un patrón. Yo lo he visto muchísimo: gente que normaliza vivir a medio gas, y cuando empiezas a optimizar sueño, comida y (si toca) suplementos, se nota.
  • Corazón: el corazón late miles de veces al día. Si hay un tejido que quiere energía estable, es ese.
  • Estatinas: se menciona a menudo porque algunas personas refieren fatiga o molestias musculares y exploran CoQ10 como apoyo.
  • Cerebro y demanda mental: cuando vas con la cabeza “sin batería”, tiene sentido mirar mitocondria/energía (sin vender humo).
  • Envejecimiento: con la edad, la producción endógena tiende a bajar; ahí la conversación CoQ10 suele aparecer más.

Casos en los que yo no me complicaría

  • Si tienes 25–30, duermes bien, comes bien, entrenas y estás con energía decente… probablemente no es tu cuello de botella.
  • Si tu problema real es sueño fatal, estrés crónico y cero movimiento, CoQ10 puede ser “un parche caro” si no arreglas lo base. Primero ordenaría: sueño, luz solar, proteína suficiente, pasos diarios y fuerza.

Cómo elegir un buen suplemento sin caer en marketing

Aquí me gusta ir con checklist, porque si no, acabas pagando por una etiqueta bonita.

Calidad, estabilidad, formato y señales de “esto huele bien”

  • Claridad en la forma: que ponga explícitamente “ubiquinona” o “ubiquinol”.
  • Dosis clara por cápsula (sin “mezclas propietarias” que no dicen nada).
  • Formato: muchas veces las cápsulas blandas con aceites (softgels) tienen sentido para una molécula liposoluble.
  • Transparencia: lote, caducidad, certificaciones razonables, marca que no parece inventada ayer.

Lo que miro en la etiqueta (checklist)

  • Forma (ubiquinol/ubiquinona)
  • Mg por dosis real
  • Ingredientes simples (sin relleno raro)
  • Fabricante/controles de calidad visibles
  • Instrucción de toma con comida (si no lo mencionan, mala señal)

Fuentes en alimentos y hábitos que ayudan a tus mitocondrias

Aunque suplementes, a mí me parece inteligente que el “suelo” esté bien.

Pescado azul, vísceras, frutos secos y verduras: qué aporta cada uno

Alimentos que se suelen mencionar como fuentes:

  • Pescado azul (salmón, atún, caballa): también te aporta grasas que ayudan en el contexto general.
  • Vísceras (hígado, corazón, riñón): aquí mucha gente se baja del barco por gustos; lo entiendo.
  • Frutos secos (pistachos, anacardos) y verduras (coles): aportes más modestos, pero suman en un patrón dietético.

Mi enfoque: no hace falta vivir a base de hígado, pero sí me parece útil entender que la alimentación “acompaña” y que la CoQ10 no es magia aislada.

Ejercicio y “energía de base”

Hacer ejercicio, especialmente fuerza + caminar, es la forma más infravalorada de mejorar el “sistema energético” del cuerpo. Si lo piensas, entrenar bien es como mejorar la fábrica (mitocondrias), no solo meterle un ingrediente.


Seguridad, efectos secundarios e interacciones

En general, CoQ10 se considera bastante segura para muchas personas, pero no es “barra libre”.

Cuándo hablarlo sí o sí con tu médico

  • Si tomas anticoagulantes o medicación cardiovascular.
  • Si tienes una condición crónica y vas a suplementar de forma sostenida.
  • Si estás embarazada/lactancia (por prudencia).
  • Si notas efectos como malestar digestivo, cambios de presión, insomnio o cualquier reacción rara.

Mi regla: si estás medicado, no improvises. Se puede usar, pero con cabeza.


Conclusión

Si buscas una respuesta sencilla a “ubiquinona o ubiquinol”:

  • Ubiquinol suele ser mi elección cuando quiero “máxima facilidad” (sobre todo a partir de cierta edad, con energía baja o si quiero optimizar).
  • Ubiquinona tiene sentido como puerta de entrada y opción coste/beneficio, siempre que la tomes bien (con grasa, con comida y con paciencia).

Y me quedo con una idea: CoQ10 no es el suplemento “de moda”, es más bien una pieza de engranaje. Cuando falta o cuando tu sistema energético está exigido, se nota. Cuando todo lo demás está mal, no esperes que te salve.


FAQs

¿Ubiquinol se absorbe mejor que ubiquinona?

En general, se suele considerar que ubiquinol es más “directo” y muchas personas lo eligen por biodisponibilidad, especialmente con edad o contexto de más demanda.

¿Cuánto tarda en notarse?

Yo le daría 8–12 semanas antes de decidir. Si lo tomas mal (sin grasa), puedes estar “probando” sin probar.

¿La CoQ10 sirve para todo?

No. Puede encajar muy bien con energía/mitocondria/antioxidante, pero no sustituye sueño, dieta y movimiento.

¿Puedo tomarla si estoy con estatinas?

Es una conversación frecuente, pero depende del caso. Si estás con medicación, lo correcto es hablarlo con tu médico y no autoajustar dosis.

¿Mejor por la mañana o por la noche?

Si te interesa energía, suele encajar mañana/mediodía con comida. Si te altera, evita la noche.

Preventa: Ubiquinol (Coenzima Q10) de Energy Mode

Si después de leer todo esto te apetece probar ubiquinol (la forma reducida de la Coenzima Q10) y hacerlo con un suplemento cuidado, te cuento algo: en Energy Mode estamos preparando la preventa de nuestro Ubiquinol (Coenzima Q10).

Si quieres, puedes apuntarte a la preventa para:

  • Recibir el aviso cuando abramos (fecha, detalles y disponibilidad).
  • Enterarte antes que nadie de las condiciones de lanzamiento.
  • Tener acceso preferente si hay unidades limitadas.

👉 Apúntate aquí a la preventa:

Nota: este contenido es informativo y no sustituye consejo médico. Si tomas medicación o tienes una condición de salud, consulta con tu profesional sanitario antes de suplementarte.

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